Diario de un Flautista - Adan Cabello

 

“Cada día de estudio comienzo con un solfeo de las partes musicales a ver, el tiempo invertido es una hora aproximada, después de eso empiezan los ejercicios de respiración, que como todo instrumentista de viento debería de hacer antes; armar su instrumento. Seguidamente se prepara el instrumento para
realizar notas largas usando un metrónomo con la negra a 60, estos primeros pasos son la base de un flautista.

Luego vienen las escalas de Moyse, las escalas progresivas de Taffanel, en las cuales utilizo patrones rítmicos variados, que me ayudan en la manera correcta de articular las piezas que vaya a interpretar.

En lo último van los Estudios, las Sonatas y los Conciertos. En ellos el tiempo es alargado ya que hay que ir desde lo más sencillo hasta lo más complejo, lo fundamental es ubicar la historia, la época en la cual se escribió esta música, seguido de eso van las expresiones o fraseo que hay en la misma pieza llevándome  a hablar a través de cada nota musical.

El tiempo en la Universidad Experimental de las Artes (UNEARTE) específicamente en el CECA de Modesta Bor, ha sido muy productivo ya que he aprendido mucho con cada uno de los  profesores de las diferentes materias impartidas por el mismo. Las dificultades han sido la pared, que hacen que me esfuerce con mayor coraje, disciplina, voluntad y pasión.

En la carrera he contado con la ayuda de la Prof. Eylin Briceño y sus consejos para avanzar progresivamente en el repertorio, ahí me pasa todo ese conocimiento que es de gran utilidad para así lograr los objetivos establecidos en el plan de estudio.

 Mi nombre es Adan Cabello y desde los 11 años toco flauta transversal, he pasado por varias orquestas en todo este tiempo, adquiriendo conocimientos, experiencias, y además enamorándome cada vez más de este maravilloso instrumento, que ha cambiado mi vida, desde lo más mínimo como la forma de pensar hasta lo más físico como la forma de vestir.

 La música es para mi “vida”, es el lugar donde escapo para estar conmigo mismo, en donde el tiempo hace florecer un jardín, que lleva consigo un manantial de sentimientos encontrados, sólo por una melodía que va y viene como las olas del mar".

Autor: Adan Cabello


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